No era estabilidad… era miedo disfrazado
Decía que era un trabajo estable. Tenía horario, tenía sueldo… y desde fuera parecía que todo estaba bien. Pero había algo que no encajaba. Porque cada domingo por la tarde, sin falta, notaba cómo me cambiaba el ánimo. No era cansancio. Era esa sensación de tener que volver a un sitio donde ya no quería […]
No era estabilidad… era miedo disfrazado Leer más »








